Realmente pienso que mucha gente que no entra en el juego de la generosidad es porque no sabe sus beneficios, además que, como dije en otra oportunidad y como toda herramienta para cultivar la vida espiritual, requiere morir al mundo, que no es otra cosa que transmutar o ir desatando las ataduras del ego(como la tacañería y el miedo a la pobreza, por mencionar algunos), para lograr plasmar la generosidad.
Yo definiría la generosidad como dar sin esperar, es decir, dar, sin expectativa alguna del resultado de ese dar que se efectuó, más alla del miedo y de la mente, solo dejando expresar al mismo ser que habita en nosotros en ese acto: el dar.
Cuando tu das con alguna esperanza, ya sea ganarte el cielo(interes "supuestamente espiritual" que no es otra cosa que un montaje del ego), o sentirte mejor contigo mismo (que sentirse bien con uno mismo tiene sus dividendos pero esta muy por debajo del dar sin esperar), o porque ahi estan los de la comunidad o la congregación de caridad, o porque todos lo hacen, etc, etc, etc (hay muchos casos mas, de hecho hasta cuando en el sexo, se trata de proveer placer a la pareja, o alguna aporte de ayuda para tu pareja o un ser querido, un amigo, ¿por que se hace? ¿es verdaderamente un acto generoso?, ¿Lo haces por tu pareja o para que siga contigo, para q te de su compañía y amistad?, ¿Lo harias con la misma devocion si supieras que ya no estara contigo?, ¿Por qué lo harias?, ¿Por qué lo haces?, preguntas interesantes que responderse cada quien)
Cuando das de esa forma, das con una expectativa, y esta expectativa es un juego del ego (es querer llenar un vacío existencial producido desde la niñez en este mundo loco, y se busca obtener un beneficio); cuando eso sucede, quieres llenarte con el afuera, como todo lo del mundo y, entonces, es un engaño del ego, lo cual no te sirve para crecer, obviamente. Este es un punto muy fino, porque, de tanto interactuar con el mundo, es precisamente complicado definir para uno mismo si uno actuo con generosidad o no. Quizá la respuesta te la de tu propio ser, tu propia existencia. Es una sensación de que te llenas desde dentro, que simplemente sientes un regocijo interno por haber podido efectuar esa acción, tienes una dicha interna simplemente por la oportunidad de haber podido dar algo a otro. Esa es una felicidad inmensa, serena, estable, es muy bello dar con generosidad. Pero el ego tiene ataduras, y no es fácil ser generoso, pero cuando puedes serlo, sientes que ha sido una bendición, sobre todo para ti, porque todo lo que das sin ego es obra de Dios, te vuelves siervo verdadero de la divinidad y lograr eso es simplemente dicha y felicidad, además q contribuyes con el mundo: Dios ha sido verdaderamente muy sabio. La generosidad es una herramienta del alma precisamente porque te ayuda a contactar con esa llenura y sensación de plenitud, de sentirte complet@, lo cual, como dijimos en otra ocasión, era como te sentías antes de la estructuración de tu ego, por tanto, la generosidad, como otras tantas virtudes y la renuncia al mundo y las ilusiones del ego, te acercan más a Dios.
domingo, 7 de marzo de 2010
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